Uno de los principales motivos de estas movilizaciones es el rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur por la incertidumbre que genera en el campo jiennense. El sector considera que se trata de un acuerdo desequilibrado, sin reciprocidad, sin garantías de cumplimiento y que genera una clara competencia desleal, que pone en peligro a sectores clave como la carne de vacuno, la ganadería extensiva, porcino, carne aviar, apicultura, miel y cereales. Y, en cuanto al aceite de oliva, el cultivo mayoritario en la provincia y que se ve afectado por las restricciones de salvaguarda para los próximos años, vemos con recelo que este acuerdo pueda ser beneficioso a medio y largo plazo. Mientras permite la entrada de productos elaborados con sustancias prohibidas en la UE, sin controles suficientes en frontera. Al igual que el resto de acuerdos comerciales con terceros países, que utilizan al sector agrario como moneda de cambio.
El incremento de los costes de producción, especialmente en fertilizantes y energía, es otro de los factores que empujan al sector a movilizarse. A ello se suma una burocracia creciente que, lejos de simplificar, complica el trabajo diario de agricultores y ganaderos y resta competitividad al sector. Además de que estas protestas no solo defienden al productor, sino también al consumidor. Permitir la entrada de alimentos producidos con normas menos exigentes pone en riesgo la calidad, la trazabilidad y la seguridad alimentaria.
Así, el 29 de enero supone para el sector agrario jiennense una jornada central para defender su futuro y la alimentación europea.
