La imagen de la Virgen de Alharilla salió en procesión por los llanos de la aldea con un poco de retraso por la lluvia. Este año acompañó unos cielos cubiertos que amenazaban lluvia. La Virgen de Alharilla brilló como siempre y fue portada por sus infatigables anderos mientras cientos de romeros aplaudían y daban vivas a la virgen.
Los romeros recibieron a la Reina de la Campiña en su desfile procesional arremolinándose junto a las cunetas y a los olivos próximos a la carretera. Algunos se emocionaban al paso de la virgen.
La comitiva procesional iba acompañada de las cofradías de Porcuna, Arjona, Arjonilla, Lopera y Escañuela. Momento especial fue su llegada al Humilladero, donde la multitud se congregó para verla bordear esta zona.






