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| Antonio Sanz atiende a los medios de comunicación. Foto: Junta de Andalucía. |
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones,
Antonio Sanz, ha recordado a la ciudadanía, a través de las redes
sociales, que Andalucía mantiene activo hasta el próximo 30 de
septiembre el Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de
las Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026, “un dispositivo
destinado a reducir el impacto del calor sobre la población y proteger
especialmente a los colectivos más vulnerables”, ha detallado.
Las declaraciones se producen ante la llegada de una ola de calor
que, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), afectará a
amplias zonas del país durante los próximos días y dejará temperaturas
muy elevadas en Andalucía.
Las comarcas de Sierra Morena y Condado y Valle del Guadalquivir de
Jaén permanecerán en aviso naranja durante el sábado y el domingo, donde
se podrán alcanzar temperaturas máximas de 40 grados y localmente de
hasta 42 grados. Asimismo, la Campiña cordobesa estará en aviso naranja
durante la jornada de hoy sábado. A estas tres zonas en alerta naranja
se sumará el domingo la de Cazorla y Segura (Jaén), según las
previsiones de Aemet.
«Ante los días de calor que vienen y hasta el 30 de septiembre
Andalucía mantiene activo nuestro protocolo andaluz de coordinación
frente a los efectos de las temperaturas excesivas sobre la salud», ha
señalado el consejero.
Antonio Sanz ha explicado que el objetivo es «reducir el impacto del
calor sobre la salud, especialmente en colectivos más vulnerables como
las personas mayores de 65 años, los enfermos crónicos, las embarazadas,
los menores, las personas con trastornos de la memoria, quienes
consumen alcohol o drogas, las personas que viven solas o los
trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre».
Asimismo, ha destacado que se trata de «un dispositivo basado siempre
en la anticipación, en la prevención y en la coordinación entre
diferentes consejerías y también con los municipios», con el fin de
minimizar los efectos de las altas temperaturas y ofrecer una respuesta
coordinada en todo el territorio andaluz.
Consejos de autoprotección.
El consejero de Sanidad ha aprovechado el mensaje para trasladar una
serie de recomendaciones básicas de autoprotección a la ciudadanía: «Es
importante evitar la exposición directa al sol en las horas centrales
del día y, si hay que salir, hacerlo con la máxima protección», ha
indicado.
Antonio Sanz ha recordado asimismo la importancia de “utilizar ropa
ligera y de colores claros, sombrero, gafas de sol y protección solar
adecuada, mantener una correcta hidratación y consumir alimentos
frescos, especialmente frutas”, al tiempo que ha aconsejado permanecer
en lugares frescos y bien ventilados, además de evitar la actividad
física intensa durante las horas de mayor calor.
Antonio Sanz ha animado a la ciudadanía a consultar la aplicación
Salud Responde para conocer los niveles de riesgo para la salud en cada
zona y acceder a información actualizada. Desde esta herramienta,
además, el Servicio Andaluz de Salud realiza el seguimiento de pacientes
especialmente vulnerables.
En Andalucía, del 11 de mayo al 14 de junio se han registrado en los
centros del Sistema Sanitario Público de Andalucía 427 urgencias por
patologías relacionadas con el calor, de las cuales 297 fueron atendidas
en Atención Primaria y 130 en atención hospitalaria.
Protocolo Andaluz de Coordinación.
Andalucía registra hasta doce zonas en nivel amarillo de riesgo para
la salud por altas temperaturas, algunas de las cuales podrían
evolucionar a nivel naranja en función de las previsiones meteorológicas
para los próximos días. Cerca de 3,5 millones de habitantes están
expuestos hoy a las altas temperaturas por estos niveles de riesgo en la
comunidad autónoma, según los datos del sistema Meteosalud del
Ministerio de Sanidad.
Las zonas de Meteosalud que presentan actualmente nivel amarillo son
Valle del Almanzora y Los Vélez, Nacimiento y Campo de Tabernas,
Poniente y Almería capital, en la provincia de Almería; Sierra y
Pedroches y Campiña cordobesa, en Córdoba; Guadix y Baza, y la Costa
granadina, en Granada; Sierra Morena y Condado, Cazorla y Segura, Valle
del Guadalquivir, y Jaén capital y Montes de Jaén, en la provincia
jiennense; y Sol-Guadalhorce, en Málaga.
El Protocolo Andaluz de Coordinación frente a los Efectos de las
Temperaturas Excesivas sobre la Salud 2026 tiene como objetivo reducir
el impacto sobre la salud asociado al incremento de las temperaturas
estivales y a las posibles olas de calor, con especial atención a los
colectivos más vulnerables.
La estrategia del protocolo se basa en la predicción de olas de calor
a partir de la información facilitada por la Agencia Estatal de
Meteorología (Aemet), el establecimiento de niveles de alerta según el
grado de riesgo para la salud por exceso de temperatura, la
identificación de los grupos de población más vulnerables y la
coordinación entre administraciones y entidades para desarrollar medidas
preventivas y de protección.
Para ajustar al máximo la valoración del riesgo para la salud, el
protocolo incorpora las denominadas zonas de Meteosalud, áreas de
predicción meteorológica de tamaño inferior a la provincia con
características climáticas homogéneas, idénticas a las utilizadas por
Aemet.
A partir de las temperaturas previstas para el día en curso y los dos
días siguientes se establecen niveles de alerta según una temperatura
umbral específica para cada zona. Este umbral se calcula mediante el
análisis de la asociación entre mortalidad y temperatura.
La activación de avisos meteorológicos por altas temperaturas y la
previsión de una ola de calor no implican necesariamente el mismo nivel
de riesgo para la salud en todas las zonas, ya que ambos sistemas
responden a criterios diferentes.
Los avisos de Aemet informan sobre fenómenos meteorológicos adversos y
temperaturas extremas previstas, mientras que los niveles de riesgo
para la salud tienen en cuenta cómo esas temperaturas pueden afectar a
las personas, especialmente a los colectivos más vulnerables.
Ambos sistemas utilizan las mismas zonas meteorológicas de
referencia, pero responden a criterios diferentes. Los niveles de
Meteosalud incorporan el efecto acumulativo del calor sobre la salud y
permiten anticipar medidas de prevención y seguimiento de las personas
vulnerables.