En concreto, en la provincia de Málaga se observaron tres picos que superaron los 80 ejemplares de especies transmisoras, con otras dos capturas que alcanzaron los 50, entre diciembre y marzo. En Huelva y Sevilla se detectaron sendos repuntes de la actividad ya en marzo, coincidiendo con la proximidad de la primavera. Así, en la provincia onubense se alcanzó un pico de 346 capturas de especies transmisoras a mediados de marzo, mientras en Sevilla se registró un pico de 50 capturas.
En Almería, que presentó una actividad intermitente con picos bajos de especies transmisoras durante el invierno, se capturaron 76 ejemplares a mediados de marzo; en Córdoba, no hubo actividad durante el invierno, pero se produjo una escalada repentina a partir de marzo, sin registrarse un pico significativo; en Granada destaca un pico aislado de casi 60 capturas ya en marzo.
En Cádiz, que también ha presentado una actividad intermitente durante el invierno, registró un pico a mediados de enero. En Jaén, la actividad fue prácticamente nula durante todo el periodo analizado, salvo un pequeño registro a mediados de diciembre de 2025.
Durante el verano y el otoño pasados, los registros llegaron a superar los 1.000 ejemplares capturados por trampa en alguna ocasión, con picos superiores a los 10.000 ejemplares en algunos casos concretos, densidades, por tanto, muy superiores a las halladas en invierno.
El año pasado el Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental convirtió su periodicidad en anual y se decidió mantener activa la vigilancia de mosquitos vectores durante el invierno con trampas permanentes, con el objetivo de detectar de forma temprana el virus y anticipar posibles escenarios epidemiológicos.
El consejero ha informado, en el Foro ‘Protegiendo el futuro: vacunación y salud’ organizado por el Grupo Joly, de que durante los meses de marzo y abril continúa el seguimiento con 38 trampas centinelas situadas en los municipios que estuvieron en situación de área en alerta la pasada temporada con un control quincenal, que pasará a semanal con el 100% de las 120 trampas de la Consejería instaladas en mayo.
Además, ha explicado Antonio Sanz, “ya se han publicado y comunicado a todos los ayuntamientos los niveles de riesgo de cada municipio para esta temporada y los agentes de Salud Pública están desplegados por todo el territorio para ayudar a los responsables municipales en la elaboración de sus planes de control de plagas”.
En concreto, 117 municipios andaluces inician la temporada de alta circulación en nivel alto; 302 en nivel medio y 366 en nivel bajo. Esto supone que 13 municipios más que el año pasado están en nivel alto, que corresponden a aquellos en los que detectó circulación del virus en su territorio.






