El fraude consiste en el envío de un mensaje informando de la supuesta puesta a disposición de una notificación electrónica relacionada con una reclamación. El correo incluye un enlace que redirige a una página fraudulenta que imita el diseño oficial tanto de la DEHÚ como de la propia AEAT. A simple vista, el mensaje parece legítimo por su redacción y maquetación; sin embargo, la dirección del remitente no guarda relación con el dominio oficial “agenciatributaria.gob.es”, un primer indicador de fraude. Entre los asuntos detectados se encuentra: “Aviso puesta a disposición de nueva notificación electrónica REF‑XXXXXXXX”, aunque pueden existir variantes.
OCU recomienda a quienes hayan recibido un correo de estas características que, si no han accedido al enlace, reenvíen el mensaje al buzón de incidentes de INCIBE (incidencias@incibe-cert.es), lo bloqueen y lo eliminen de su bandeja de entrada. Esta colaboración es clave para prevenir que otros consumidores caigan en la trampa y permite reforzar la seguridad colectiva. Además, es fundamental que la ciudadanía actúe con prudencia ante cualquier comunicación no verificada y contraste la información únicamente a través de los canales oficiales de la Agencia Tributaria.
En los casos en que la víctima haya accedido al enlace o facilitado datos personales, se aconseja contactar con la Línea de Ayuda en Ciberseguridad (017), cambiar las credenciales del sistema de acceso a Cl@ve, recopilar y conservar todas las evidencias —capturas de pantalla, enlaces o mensajes— y presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Esta acción es esencial para garantizar la protección legal y facilitar la investigación de los hechos. Asimismo, se recomienda realizar egosurfing de forma periódica para comprobar si la información personal ha sido comprometida y cambiar las credenciales de acceso que se utilicen en otros servicios, siempre priorizando contraseñas únicas y doble factor de autenticación.
OCU reitera su compromiso con la protección de los consumidores, la defensa de sus derechos digitales y la promoción de un entorno seguro y confiable. La ciberseguridad forma parte de la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos y es un elemento imprescindible para garantizar la transparencia, la legalidad y el bienestar, especialmente de los colectivos más vulnerables.
