El impacto de la romería es fundamentalmente social, al concentrar a un elevado número de personas en torno al santuario, situado en el corazón del parque, y su entorno, donde muchos peregrinos permanecen durante varios días. A ello se suma el tránsito previo hasta este enclave desde Andújar, a lo largo de aproximadamente 30 kilómetros por caminos forestales y vías pecuarias, en los que se producen paradas para el descanso y la convivencia.
Entre estos itinerarios destaca el Cordel de los Molinos, también conocido como Camino Viejo al Santuario, integrado en la red de vías pecuarias. Este trazado desempeña un papel relevante durante la romería, especialmente para el tránsito de caballistas y carretas, facilitando el acceso en condiciones adecuadas de seguridad y continuidad.
En este ámbito, los romeros han contado este año con un paso adecuado sobre el arroyo de los Molinos, mediante un vado inundable de hormigón armado, con elementos prefabricados y sistemas de drenaje que permiten garantizar la continuidad del tránsito.
Asimismo, el camino de acceso al área recreativa de Los Cerrillos, también ha facilitado el discurrir de peregrinos y visitantes, tras los trabajos de desbroce, escarificado, perfilado y compactación del terreno, junto con la aportación de zahorra en un tramo de aproximadamente 560 metros y una anchura media de 4,5 metros, llevados a cabo recientemente. La propia zona de Los Cerrillos ha sido objeto de actuaciones de adecuación, incluyendo la retirada de residuos, el vallado, trabajos de poda y desbroce, así como la instalación de abrevaderos, depósitos de agua, amarres para caballerías y elementos que favorecen la integración paisajística.
También se han realizado intervenciones en el entorno de la ermita de San Ginés y en distintos puntos próximos al Santuario, con la incorporación de infraestructuras para el ganado y los usuarios, la apertura de un sendero de conexión de 1.500 metros y adecuación de tramos del Camino Viejo y del sendero de La Virgen mediante trabajos de drenaje y refuerzo del firme.
Junto a la dimensión social del evento, se registran efectos derivados de la elevada concentración de público, como la generación de residuos en distintos puntos del recorrido. Para minimizar este impacto, se realizan labores de recogida temprana y actuaciones de limpieza mediante equipos distribuidos a lo largo de los itinerarios. En este sentido, se hace un llamamiento a la responsabilidad de los asistentes para preservar el entorno natural, recordando la importancia de mantener estos espacios en condiciones adecuadas. Numerosas personas pertenecientes a distintas administraciones, instituciones, asociaciones y hermandades participan en el desarrollo de la romería, por lo que la colaboración ciudadana resulta esencial.
Un gran mosaico natural.
El Parque Natural Sierra de Andújar, con una superficie de 74.052,63 hectáreas, constituye uno de los enclaves más representativos de Sierra Morena por la diversidad y singularidad de sus paisajes, caracterizados por un relieve suavemente alomado en el que alternan dehesas, monte mediterráneo, sierras más escarpadas y extensas masas forestales. Este mosaico natural alberga algunas de las formaciones de vegetación mejor conservadas del sur peninsular, con predominio de encinares y alcornocales, así como enclaves de mayor humedad donde aparece el quejigo.
A ello se suman elementos geológicos singulares, como los bolos graníticos, integrados tradicionalmente en los usos del territorio. La riqueza faunística del espacio es especialmente relevante, con presencia de especies emblemáticas y de interés para la conservación, además de una amplia variedad de ungulados y aves rapaces que encuentran en este entorno condiciones favorables.
Junto a estos valores naturales, el parque mantiene una estrecha vinculación con los usos tradicionales, desde la actividad ganadera hasta los aprovechamientos cinegéticos, configurando un paisaje en el que conviven conservación, actividad humana y patrimonio cultural asociado al medio rural.






